El huésped y el pez, a los tres días hieden

"El huésped y el pez, a los tres días hieden"

Da a entender que la permanencia prolongada de un invitado causa tanto fastidio "como el pescado" (que comienza a oler mal rápidamente).

Variantes:

  • El huésped y el pez, a los tres días hieden
  • El huésped y el pece, a los tres días hiede
  • El huésped y el pez, a los tres días apesta
  • El huésped y la pesca, a los tres días apestan

Antónimos:

  • Visita rara, convidado amable
Tipo de paremia: 
Referencia: 
No disponible

Comentarios

Imagen de Felipe

La familia como la pesca, al tercer día apesta
Imagen de Will Kane

<p>Yo soy de los que piensan que cada uno en su casa y dios en la de todos.</p>
Imagen de Devil

<p>Imagino que dependerá mucho del huesped en cuestión. Hay gente muy "fácil" de llevar -seguramente no es mi caso- que casi pasan desapercibidas o no suponen mucho trastorno. A mí me gusta invitar a casa a amigos (no es que me sobre espacio) y, es verdad, que si vienen un fin de semana llega el lunes echando en falta haber hecho cosas "normales" (y que no pudiste hacer por las visitas). Si son más días, peor, claro. La estimación de "tres días" no es mala, no...</p>
Imagen de Morgana

<p>No seamos malos, cuando no tenemos a esas personas con nosotros no deseamos otra cosa...&nbsp;<span>:)</span></p>
Imagen de Clarita

Ah, cuanta verdad. Y es que por mucho cariño que tengas a tu huesped, la diferencia de criterios, de costumbres, de horarios... terminan por molestar un poco...

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