Palabra y piedra suelta no tienen vuelta

"Palabra y piedra suelta no tienen vuelta"

Recomienda la reflexión y la prudencia a la hora de hablar, en especial cuando se usan palabras que pueden herir pues, una vez dichas, no hay vuelta atrás.

Variantes:

  • Palabra suelta no tiene vuelta
  • Palabra y piedra, suelta no tienen vuelta
  • Palabra y bala, suelta no tienen vuelta

Sinónimos:

  • Palabra de boca, piedra de honda
  • Vase la piedra de la honda, y la palabra de la boca no torna
  • La palabra es como la piedra, que, salida de la mano, no guarda dónde hiere
  • La palabra es como la piedra, que, salida de la mano, no mira dónde hiere
  • Vuela la palabra, que, desque dicha, no puede ser revocada
  • Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar
  • Voz que se escapa no vuelve, y quizá tu ruina envuelve

No hay rosa sin espinas

"No hay rosa sin espinas"

Este refrán se utiliza con dos sentidos semejantes pero matizables: Por un lado para expresar que no existe la dificultad completa, pues siempre nos encontraremos con sinsabores. Por otro lado nos advierte de las dificultades que nos encontraremos para alcanzar un objetivo.

Sinónimos:

  • No hay miel sin hiel
  • El favo es dulce, mas pica la abeja
  • No hay carne sin hueso
  • Donde hay miel, también hay hiel
  • No hay casa que no tenga su chiticalla
  • No hay cielo sin nubes, ni paraíso sin serpiente
  • No hay vida sin muerte, ni placer sin pesar

Hiperónimos:

  • No hay felicidad completa

Buey viejo, surco derecho

"Buey viejo, surco derecho"

Aplícase a los hombres que, guiados por experiencia, manejan bien los encargos que se les han confiado o los oficios que desempeñan.

Variantes:

  • Buey vuejo, surco derecho
  • Buey viejo lleva surco derecho

Sinónimos:

  • El buey viejo arranca la gatuña del barbecho
  • El monacillo que vino a ser abad, sabe lo que hacen los mozos detrás del altar
  • Más sabe el diablo por viejo que por diablo
  • Quien ha sido cocinero antes que fraile, lo que pasa en la cocina bien lo sabe

Hiperónimos

  • El mejor maestro es el tiempo, y la mejor maestra, la experiencia

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